lunes, 29 de enero de 2018

Las cosas que nunca mueren




Simone Simon y Dorothy Malone comparten los mismo ojos que me cautivan y son otros, pero los ojos de Jean Arthur y más bien su mirada. Si digo las tres es porque la fecha de su fallecimiento.Y no sabía, porque creía que Simone y Jean Arthur se habían muerto antes pero no y eso me alegra porque puedo decir que la belleza o no muere o tarda en hacerlo. Si no, mirad las edades en que nos dejaron para el recuerdo sus películas, sus fotografías (bendito y santo google images) y me diréis si no merece la pena volver a enamorarse de nuevo. Decidme si no es para volverse a ilusionar.

(Licencia poética: France Gall, que también te me has ido).

Simone, Dorothy, Jean, sé que os habéis puesto juntas.

martes, 31 de octubre de 2017

Velázquez estuvo allí

Peter Sneyder es el objetivo

No sé si Peter Sneyder le hizo las mejores fotos de su vida a Marilyn Monroe.

Nótese el “su vida”. Las mejores fotos de Peter y las mejores fotos de Monroe.

En 1955 Peter Sneyder le hizo esta foto a Marilyn. Sí, con Marlene Dietrich. Y es posible que ésta fuera la única ocasión en que ambos símbolos del sexo y del siglo XX fueran fotografiados juntos, o coincidieran, o se vieran las caras en persona siquiera. Fue durante la presentación de su productora, la de Marilyn, a la sazón de ella y del fotógrafo (y confesor y amigo) más oficial que tuvo, Milton Green: Marilyn Monroe Productions.

Peter Sneyder (como todos los fotógrafos que estuvierton cerca de Marilyn Monroe, ya fuera en sesión, ya fuera a la salida del supermercado, si es que alguna vez Marilyn Monroe entró y salió desapercibida de un supermercado) es uno de los seres del planeta que más envidiaré para los restos. No se salvan tampoco las manos de Joe Di Maggio, y no por ser tan buen jugador de besibol, ni las manos de Arthur Miller, y no por ser de los más grandes del teatro americano.

También me acuerdo de la misma manera de James Dougherty. Manos que, cuando Marilyn todavía era Norma Jeane.
(Y Sammy Davis Jr. Bueno, a éste no le envidio. Le apluado los cojones que tuvo. Kim Novak puede dar fe. Supo hacerse un Black and white en unos años muy jodidos para lo black).

Decía que Peter Sneyder. Peter Sneyder fotografía en ráfaga, supongo, el encuentro entre Marlene y Marilyn. Se coló, cómo no, Milton Green en la foto, para controlar, quizá una lucha de egos fotográficos: Marilyn captada por una cámara distinta a la de sus lentes. Milton aparece, efectivamemte para controlar. Milton tenía excusa: era partner del negocio de la productora y no pasaba por allí. Estaba allí.

La chica desconocida de la derecha, que asoma la cabeza para darse cuenta de que sí, ahí están dos mujeres que volvieron locos a hombres y mujeres ¿por igual? Quito el interrogante. Tal vez la chica sea una ayudante, una asistente de Marlene, o quizá, suena más ajustado, una chica para todo de Marlene. Y sí, fíjate en Milton Greene, ha dicho algo, o hasta se ha quejado.

De qué. Por qué.

El gesto de Marilyn. Antes ese tirante imprudente que (oh) se resbala y cae por el brazo y que añade frivolidad a la instantánea. Pero el gesto de Marilyn. Marilyn mira al cámara, más que a la cámara. Mira a Peter Sneyder. Milton le ha dicho algo a Marilyn. Los celos del colega, del ¿compañero? ¿Ese tío te hace una foto? ¿Ése? ¿Y yo? Y Marilyn que intenta quitar hierro. “No, Milt, sólo es una foto y sabes que Peter is so nice... “ Milton escucha pero, atención, no mira a la cámara, y menos al cámara. Porque el verdadero objetivo de esa fotografía no es Marilyn; debería serlo pero no lo es. Como tampoco lo es el encuentro entre Marlene y el otro icono sexual. El objetivo final de la fotografía, debido a la intervención espontánea pero deliberada de Milton Greene, es Peter Snyder, el intruso que según Milton está tomando prestada de manera bastarda la imagen de Marilyn.

Y a Milton no le importa la presencia de Marlene. O sí, y debido a esa extraordinaria encuentro, decide cargarse la escena para el fotógrafo. Pero lejos de ello, lo que provoca al contrario es un estupendo climax de tensión inesperado y la consiguiente espontáneidad en Marilyn, con ese repentinamente maravilloso rostro descolocado y la muy atónita y expresiva mirada de Marlene al darse cuenta de la jugada de Milton (Marlene también mira al cámara y no a la cámara). En definitiva, Milton destroza un posado entre tres con su espalda y acentúa el vacío que le quiere hacer a Peter Sneyder. Milton le ignora, hace como si allí no hubiera nadie aparte de las dos M, él y la chica que asoma la cabeza a la derecha, mirando (ahí está, conoce más a Marlene) a Marilyn.

Pero gracias al intento de boicot de la fotografía, nace la fotografía. Nace una masterpiece oculta.

Esa mano derecha de Marilyn a mitad de camino de acabar la frase “pero Milt, ¿no ves que se trata de Peter?”, ese ojo a medio cerrar de Marilyn. Obviamente ese par de tetas. ¿Lleva un clínex apretado en su otra mano? Más: Marlene black, Marilyn white. Otro black and white. Y Milton Green que sigue ahí, practicamente le da la espalda a Peter. Espectacular el sombrero con velo de Marlene.

Más que una fotografía, es un cuadro de Velázquez. En Black and white.

lunes, 25 de julio de 2016

Los que comen zanahorias



De noche pasan cosas, como ver un conejo tamaño medio por la calle, tal vez escapado, tal vez abandonado. Es verano y no sólo los perros son. Quizá. O quizá no fue el dueño el cabrón que abandonó y fue él, el conejillo, porque tamaño medio no es grande ni pequeño, aunque igual era un cachorro, y tomó las de Villadiego y dijo adiós muy buenas a una jaula demasiado estrecha. Si este caso último llegase a ser la conjetura correcta, ¿su dueño lo andará buscando? Quise hacerle una foto al conejo pero o fue muy rápido o yo muy lento a la hora de desembalar el móvil. Si no, la foto de arriba sería otra. Tendría prisa quizá, para dejar atrás su anterior vida. Ese conejo.


De noche, en teoría, son más complicadas de ver estas cosas. Por eso digo que de noche pasan cosas, que igual no son muy distintas que las que ocurren diurnas, pero que por lo menos lucen distintas. Con otra luz. Con la luz que deja la penumbra. O simplemente por la menor luz que de día. Yo lo vi a esas horas. Lo puedo contar. Muy pocos o nadie habrán visto (tal vez esa noche más gente vio a ese conejo huir o sufrir) un conejo en las penumbras. Me miró, por cierto y yo le miré y le dije quieto, que saco el móvil, pero él no me hizo caso y se fue. A dónde, no lo sé pero seguro que allí lejos de cámaras indiscretas.


No soy de los que llevan el móvil en la mano a todas horas y menos cuando, como esa noche, voy montado en bicicleta. No hago más que ver, valga el inciso, y cada vez más, a gente con el móvil en la mano mientras va en bicicleta. Con una mano al menos en el manillar, lo cual me da igual. Eso es una multa de aúpa de las que muchos se libran. Entonces quizá alguien hizo la foto al conejo. Pero con el gatillo preparado no vale. Quizá alguien haya subido la foto del conejo a las redes y yo no. ¿Y si estuviera buscando el camino de regreso a casa, compungido, después de irse de picos pardos (no olvidar el hecho de que aquel día era sábado sabadate)? O buscaba la calle de la casa del dueño o la llamada del campo. Quién puede saber, quién. El caso es que el sábado por la noche un conejo andaba suelto por Zaragoza. Cerca de donde vivo yo. Por el Huevo, si alguno sabe.

Y yo te deseo suerte, qué joder. Andes huido, de farra o abandonado. Conejillo.


martes, 26 de abril de 2016

Abril. O Julio

Julio de 1938

Julio Cortázar medía un metro y noventa y tres. No sabía que Cortázar media uno noventa y tres antes de ver esa fotografía de Cortázar de joven en 1938 y buscar lo que medía Julio Cortázar. Que parece Buñuel o algo. En el Canal HD de Aragón Televisión no hacen más que repetir programas, documentales y jotas. Cada día por lo menos una vez ponen el documental que Gaizka Urresti hizo sobre Buñuel cuando la Expo de Zaragoza 2008. No me viene mal que lo emitan tanto porque si no tienes tiempo lo ves a cachos. Siempre te lo encuentras empezado el documental porque nunca sabes lo que van a poner porque el canal HD de Aragón Televisión no anuncia su programación. Porque los programas son los mismos, los mismos repetidos, etc, etc. Ya me quito el cachirulo, ya. A Luis Buñuel lo conoció de vista mi abuela años ha y ya dije en una ocasión por aquí que mi abuela me dijo que Buñuel era muy raro. No sé si fue en 2008 ó 2007, que vi por la calle (por el Coso) a Juan Luis Buñuel, que sale casi todo el rato en ese documental sobre su padre. Seguramente estaba de paso para rodarlo. Zaragoza. El Zaragoza va tercero en Segunda y está a tres puntos del segundo, que sube directo. Faltan siete jornadas, que no se acaba ni para atrás. Chico, qué invento. Suena Ella Fitzgerald y Cole Porter: You do something to me, Anything goes y sí, el Night and Day. Ella Fitzgerald nació tal día como hoy hace 99 años. El año que viene, ya sabéis. Eso y el Zaragoza en Primera.